Hace poco la editorial Panini ha lanzado un Omnigold de Hulk (detalles técnicos aquí) en el que se recogen sus primeras andanzas en su colección, además de otras posteriores tras el cierre de esta misma. Y es que el personaje tenía mucho por dar y estaba destinado a ser uno de los grandes de Marvel Comics, pero su posición de anti héroe que podía estar del lado de los buenos o de los malos siempre hacía que fuera complicado su tratamiento.

El motivo de recuperar estas historias es el mismo que el de lanzar en tomo Planeta Hulk, su aparición en la película Thor: Ragnarok que se estrena en este octubre de 2017. Es bien sabido que la aparición de un personaje en un filme es siempre un buen momento para fomentarlo y que así los curiosos que salgan de la sala del cine entusiasmados puedan hacer con un buen material del mismo.

En el caso concreto del gigante esmeralda hay que decir que es difícil encontrar una representación que pueda satisfacer a todos, de nuevo lo complicado del tratamiento. Todos los personajes cambian y evolucionan, pero en casos como el Doctor Muerte o el Capitán América sus bases están mucho más definidas, sus personalidades son de sobras conocidas y también sus alianzas (y traiciones). Así sucede en general, salvo en este caso, en este enorme ser lleno de ira y de furia, ya que desde el comienzo la constante ha sido el cambio.

Eso mismo quizá sorprenda a los que se adentren en este Omnigold, el encontrarse con situaciones que para el novato son desconocidas y para el que solo está al tanto de versiones más actuales resultan totalmente extrañas.

No me refiero al Hulk gris, el que apareció por primera vez en ese mítico número 1 de 1962 y posteriormente sería popularizado bajo el nombre de Joe Fixit, aunque también es parte del circo que conforman esos primeros números. Del gris pasamos en el número 2 al verde, el que todos conocemos, pero en cambio también veremos la extraña transformación de Hulk con la cabeza de Banner y algunos otros momentos extraños que ayudarán a entender la larga y compleja historia de este personaje.

Si bien es cierto que puede que todo fuera simplemente que no estaba bien definido y que mucho se fue improvisando, al igual que en otros héroes de Marvel. Un ejemplo fue que años después Stan Lee, creador junto con Jack Kirby, se extrañó de que al comienzo el cambio de hombre a monstruo se daba con la ocultación del sol, es decir al llegar la noche. ¡Ni el mismo se acordaba de ello!

Hay que entender que para muchos Hulk, o La Masa para nosotros, fue ese ser tontorrón de buen corazón que no controla su fuerza y viaje por el país causando estragos sin querer. Durante mucho tiempo fue así, popularizado además por la exitosa serie de los años setenta , lo que hizo que en la memoria colectiva perdure la idea de un personaje que apenas sabe hablar y que no deja de ser un niño en el corazón de un enorme gigante.

Este Omnigold es la puerta perfecta a un hombre, ¿o un monstruo? ¿o ambos?, que si bien no es un héroe tampoco es un villano. Un genio que vio roto su ser y su alma con una maldición, y que tendrá que pagar caro el precio de su valentía.

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