Esa sonrisa daría luz incluso en la Estrella de la Muerte.

Esa sonrisa daría luz incluso en la Estrella de la Muerte.

La primera vez que conocí a Miriam pensé lo siguiente: “qué sonrisa más bonita”. Y sigue teniéndola, una de esas que es capaz de iluminar toda una habitación y que logra que los demás nos muramos vilmente de la envidia.

Recuerdo que fue en León, por mediación de una chica que ambos conocíamos, y que comentó estar decidida a empezar la carrera universitaria de periodismo (ese error que tanta gente comete, por suerte la profesión y el oficio son algo genial). Así lo hizo, y al poco estaba en Valladolid, la recluté rápidamente para Ruta 42 y de hecho cuando yo me marché de la misma pasó ella a dirigirla.

Pero si algo me gusta de ella es que ama el rock.

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