Tras una década de trabajo Marvel Studios ha logrado conformarse como una las productoras relevantes del mundo del cine, responsable total del auge de las películas de superhéroes y también de dar una nueva vida a personajes que nunca fueron realmente populares.

Pantera Negra, Black Panther en su idioma original, es una de estas creaciones que nunca gozó de la fama que otros como Spider-Man o los X-Men sí tenían, a pesar de la importancia de su creación. Hay que ir hasta el año 1966 cuando apareció por primera vez en Los cuatro fantásticos, grupo con el que mantiene una relación de gran amistad, y dando el pistoletazo de salida a los héroes negros.

Así es. Estamos hablando del primer justiciero de color que llegó a las páginas de Marvel Comics, que ya desde sus comienzos intentaba reflejar los cambios que había en el mundo y en la sociedad, siendo este uno de los momentos imprescindibles de la llamada Casa de las ideas.

Al igual que siempre pasa, el tiempo conllevó cambios en su personalidad, vestuario (aunque siempre fiel a la esencia más clásica) e incluso su relación con el resto de universo Marvel. En ocasiones se habló de una posible película, en un momento dado casi protagonizada por Wesley Snipes (tras haber sido Blade), pero que nunca llegó a materializarse en nada.

Ahora llega a las pantallas con el rostro de Chadwick Boseman (I Feel Good: La historia de James Brown), la dirección de Ryan Coogler (Creed: la leyenda de Rocky), que firma el guión junto a Joe Robert Cole (American Crime Story), presentando una visión del personaje que bebe directamente de la creación de Jack Kirby y Stan Lee pero no duda en mezclarlo con un poco del Hombre Enmascarado, James Bond e incluso un par de toques de Batman por aquí y por allí.

Pero el mayor acierto de todos ha sido el alejar esta historia del canon principal del resto de películas que conforman esta larga saga de Marvel Studios; sucede en el mismo universo que ellas, se deja bien claro en varias ocasiones, pero va en paralelo a ellas para así poder crear su propia mundo en el que moverse libremente.

Y es que la Wakanda cinematográfica (al igual que la del cómic) más que un simple país es toda una realidad en la que poder perdernos. Una visión fascinante en la que la tecnología más increíble se entremezcla con el corazón de la tradición, demostrando que fe y ciencia pueden convivir sin tener que competir la una con la otra. Los realizadores de la cinta han conseguido conformar un lugar que resulta novedoso para el espectador, pero a la vez muy familiar al hacer que se introduzca en él poco a poco, casi como si fuera un invitado de honor al que el anfitrión debe cuidar.

Esto mismo permite desarrollar una mitología propia, que se muestra muy rica en tan solo una película, que seguramente se erige ahora mismo como uno de los mejores aciertos de Marvel Studios. De esta forma lo que sucede en esa tierra alejada de los ojos curiosos tiene su propia entidad y fondo, sin tener que estar atado por las cadenas de todo lo hecho a lo largo de esta década de trabajo.

Con todo estamos ante una película de ese amplio universo, y no se puede pedir más de lo que se ha dado hasta la fecha. El producto es en muchos momentos predecible, todos sabemos que el protagonista siempre saldrá bien parado (puesto que aparecerá en posteriores títulos de la productora) y con la habitual línea de toques de humor, suavizados y bien justificados para no caer en el exceso.

Black Panther no es Capitán América: El soldado de invierno, tampoco lo pretende. No es Hamlet, aunque hay más de un toque shakesperiano para el que tenga un poco de ojo. No es Los guardianes de la galaxia, de hecho se aleja de ese formato que es pura comedia. Es un título con su propia personalidad que se convierte en la perfecta puerta de entrada para los nuevos espectadores, o los que se haya perdido parte de lo narrado en producciones anteriores.

Una película entretenida, que logra cumplir lo que promete a pesar de una duración algo larga (un mal del cine de nuestro tiempo), que solo pide al asistente que se siente a disfrutar del espectáculo y por el camino aprovecha para lanzar algunas nada disimuladas críticas sociales.

Black Panther deja claro algo que algunos empezábamos a dudar, que dentro de Marvel Studios se pueden hacer producciones de Marvel Studios que no sean clónicas. Disfrutad del show.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*
Website