Muchos de los personajes clásicos del mundo de los superhéroes beben de otros concebidos dentro del pulp, en ocasiones siendo plagios descarados y en otras aprovechando elementos de unos, de otros, todo bien combinado para dar algo nuevo. Justo en este caso concreto se puede hablar de Batman, el justiciero de Gotham City concebido por Bill Finger y Bob Kane que lleva desde 1939 luchando contra el mal.

Una de sus más claras influencias es La Sombra, con todo el respeto del mundo al Zorro, Sherlock Holmes o Doc Savage de los que debe reconocerse que también bebe bastante. Pero es sin duda del temible benefactor sobrenatural del que más elementos tiene, algo que nunca se ha intentado disimular y que en más de una ocasión se ha mostrado de forma totalmente clara; por ejemplo en la serie Batman: The animated series con el personaje del Fantasma Gris (Gray Ghost) que apareció por primera vez en el capítulo “Beware the Gray Ghost” con la voz del muy tristemente fallecido Adam West (sigo llorando).

Salvando distancias, y con cierta perspectiva, eso mismo es lo que se ha hecho en el cómic Batman/La Sombra de DC y Dynamite que en España tenéis bajo el sello de ECC Ediciones. Para el que no esté familiarizado con Dynamite comentar que es una editorial que dentro de su extenso catálogo tiene varios títulos protagonizados por antiguos héroes, como el recomendable Masks que en su día lanzó Aleta Ediciones.

El guión de tal encuentro, el de Batman y La Sombra, viene firmado por Steve Orlando y Scott Snyder, ambos buenos conocedores del murciélago y del universo de DC Comics. El primero ha trabajo con héroes tan relevantes como Wonder Woman, Supergirl y por supuesto Batman. De igual forma su compañero en las letras ha hecho sus pinitos con el detective (e incluso han trabajado juntos) y con otros tan destacables como Superman y La Cosa del pantano.

En el apartado del dibujo está Riley Rossmo, que al igual que sus dos colegas ha puesto sus lápices al servicio de la creación de Bob Kane y Bill Finger, pero también de John Constantine. Una mezcla perfecta a la hora de dar vida de nuevo al héroe vestido de murciélago y a un justiciero sobrenatural, que en toda regla antecede al protagonista de Hellblazer y a todos sus habituales colegas del mundo de la magia.

La combinación de estas manos logra dar un cómic entretenido, que cumple sin problemas a la hora de hacer que el lector no sea capaz de soltarlo hasta terminar la última página. Los autores, evidentemente conocedores del predecesor que supone La Sombra juegan con ello de forma constante, planteando a Batman como un lógico heredero de este que sin saberlo ha sido entrenado para tomar su manto. Esto hace que se vea a la mitología del protector de Gotham, y a él mismo desde otro punto de vista, que bien puede entenderse que pasará a ser canónico a partir de ahora ya que en realidad no contradice nada de lo hecho por otros autores a lo largo de las décadas.

Eso sí, un aviso. A pesar de llamarse Batman/La Sombra es el más antiguo de los dos el que tiene mayor peso en la historia, quizá para servir de espejo en el que debe reflejarse el que se ha convertido en un icono mundial, o sencillamente por lo atractivo de su figura. No hay que olvidar que a pesar de que Lamont Cranston (¿o era Kent Allard?) es un bienhechor que protege a los débiles, también resulta completamente aterrador, prácticamente sin sentimientos y en más de una ocasión uno llega a preguntarse si en realidad es siquiera humano.

Tanto si sois seguidores de uno o del otro este es un tomo que debéis leer para disfrutar (de nuevo) de la mezcla de dos héroes que han perdurado a lo largo de las décadas, que han pasado por el cine y otros tantos medios, y que antes o después debían cruzarse solo para volver a separarse.

¿Quién sabe el mal que acecha en el corazón de los hombres?

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