Capitán Atomo, en su etapa de Charlton Comics.

El Capitán Átomo es uno de esos superhéroes que llegan a DC Comics por haber comprado esta otra editorial. En concreto fue Charlton Comics, que también publicaba las historias de Blue Bettle o Night Shade, que primeramente vivieron sus aventuras en su propia tierra hasta la llegada de Crisis en Tierras Infinitas cuando todo cambió (de verdad y por primera vez) y se unificó en una única realidad la miriada de multiversos.

Así este personaje creado por Allen Joe Gill y Steve Ditko tuvo una nueva serie en la que sus orígenes se reescribieron, manteniendo ciertos guiños a lo ya fabricado sobre él en su anterior casa, se le presentó como un militar condenado por un crimen que no había cometido y para lograr su libertad participa en un experimento que le dará increíbles poderes además de hacerle viajar años en el futuro.

Esta etapa se publicó en nuestro país en la desaparecida Zinco, conformando uno de los personajes más interesantes de su momento pero que posteriormente nunca se ha sabido manejar bien. Esto es debido en gran parte a la amplitud de sus poderes, que le hacen competir con Superman, el Detective Marciano o el Capitán Marvel, pero sabiendo que puede estar por encima de ellos.

Todo esto ha hecho que su andadura haya sido érratica, incluyendo una parte oscura del mismo, otro cambio de editorial y en la actualidad su introducción en la actual época que vive DC Comics, en la que de nuevo no termina de funcionar bien y se cae en el error de repetir en gran medida hechos que ya se narraron.

Auge y caída del Capitán Átomo bebe directamente de esa etapa que presentó Zinco en España, con un personaje que intenta hacerse con sus poderes mientras debe ocultar la realidad de su pasado. De esta forma se le hace cometer un error y tras una explosión de poder se verá transportado en el tiempo, primero en el tiempo y después al futuro. Todo desde su punto de vista, claro está, ya que el lugar al que llegará es precisamente la actualidad del Dcverso.

Cierto es que el apartado visual no se le puede encontrar queja de ningún tipo. El dibujo de Will Conrad es muy adecuado a la historia que se narra y que encaja a la perfección con las nuevas líneas que está siguiendo DC Comics; en cambio sorprende que el guión sea tan poco llamativo a pesar de contar con Cary Bates y Greg Weisman, mismos guionistas que trabajaron en él hace treinta años y que parece que no han sabido trasladarlo correctamente hasta la actualidad.

Solo que cabe la duda de si esto es por ellos o por la propia editorial, que en los últimos años ha tomado extrañas y polémicas decisiones en torno a sus personajes que no han sido del gusto de todos. Motivo por el que finalmente se lanzó Renacimiento, como intento de solventar algunos de estos desastres y que hace que ahora mismo no se tenga muy claro quién es culpable de qué.

Puede que Auge y caída del Capitán Átomo sea del gusto de los que nunca haya tenido contacto con el personaje, pero por desgracia los que sean viejos conocidos muy seguramente pensarán “hey, esto ya me lo he leído y en una versión que funcionaba mejor”.

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